domingo, 6 de julio de 2014

Por los puestos de trabajo y para dejar de pagar la deuda / Huelga General y Asamblea Constituyente

 
Tres días después de que Cristina lanzara un plan para financiar automóviles, el ministro de economía anunciaba en las Naciones Unidas que el país está al borde del abismo. Mientras pedía misericordia a los usureros advertía que el fallo del juez Griesa empujará a la Argentina a “un riesgo de crisis económica” similar a la del 2001.

Kicilloff descalificaba así a Cristina y los burócratas del SMATA, quienes días atrás habían declarado que el Pro.Cre.Auto constituía una solución para los despidos y suspensiones. Un patético reconocimiento de la bancarrota del gobierno que eligió arrodillarse ante los poderes imperiales y pagar la mayor estafa de la historia de este país.

Argentina, como el resto de los denominados países emergentes, ingresó a un nuevo ciclo recesivo, ya que la caída de la producción industrial tiene una duración de diez meses consecutivos. La combinación de esta con un altísimo nivel inflacionario configura el peor de los escenarios para una economía semicolonial, algo que los economistas denominan estanflación.

Cristina salió a enfrentar esta mezcla fabulosa de recesión, súper endeudamiento y crecimiento del desnivel de la balanza comercial y la importación energética con la única receta que conocen los capitalistas: la profundización de su Plan de Ajuste y Saqueo.

Esto significa empujar al pueblo trabajador a la miseria mediante despidos, suspensiones, rebaja salarial y el saqueo de las riquezas y el patrimonio nacional en manos de las multinacionales imperialistas como Chevron, Monsanto, la British Petroleum y otras por el estilo.

La ofensiva que el gobierno y las patronales están llevando adelante en las fábricas de zona norte del Gran Buenos Aires forma parte de esta política -consensuada con toda la oposición patronal- y que incluye un despliegue nunca visto de policías, gendarmes y patotas sindicales.

Los trabajadores tienen que asumir que para detener este ataque hace falta pelear en serio, parando y tomando cada fábrica o empresa que despide, cierra o suspende y unificando todos los conflictos parciales. ¡La unidad y la coordinación son las mejores herramientas para triunfar!

Por eso tenemos que imponerles a los dirigentes sindicales un nuevo Paro General Activo para exigirle al gobierno que no se pague un solo peso a los buitres y esos fondos se utilicen para aumentar los sueldos y hacer funcionar las fábricas, las escuelas, los hospitales y los planes de obras públicas.

Por una Asamblea Constituyente, libre y soberana

El pueblo no debe ni puede esperar hasta las elecciones de 2015 para cambiar al gobierno y sus políticas; tiene todo el derecho a elegir ya mismo. Para eso los socialistas proponemos la convocatoria de una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.

Este mecanismo, mucho más avanzado que las elecciones bianuales o los plebiscitos, sirve para resolver no solo quien gobernará o si se pagará o no la deuda, sino cuales serán los planes políticos, sociales y económicos que tendrá que asumir el próximo gobierno.

La Constituyente transformará al país en una gran asamblea que resolverá si se está de acuerdo en mantener el actual “modelo” entreguista y ajustador al servicio de los ricos y poderosos o, como proponemos los socialistas, si comenzamos a construir un nuevo país, totalmente libre y soberano que defienda los intereses de las mayorías.

En esa instancia democrática los revolucionarios propondremos la instalación de un gobierno de los trabajadores y el pueblo que inicie el camino que nos llevará a una verdadera liberación nacional y social: el Socialismo.

Volver a Noticias Socialistas

No hay comentarios: