lunes, 7 de abril de 2014

Río Negro y Neuquén: ¡Paro General ya y movilización para exigir e imponer medidas de emergencia para paliar la crisis y soluciones de fondo para evitar este tipo de catástrofes en el futuro!



Desastre ambiental en Neuquén y Río Negro /  Sapag, Weretilneck y Cristina son responsables

Feroces temporales está afectando a las provincias de Río Negro y Neuquén. Tal es la magnitud de la tormenta, que cuando finalice la lluvia se esperan vientos de más de 100 km por hora, que empeorarán aun más esta trágica situación, que golpea -como siempre- a los sectores más humildes.

Mientras el 80% de la ciudad de Neuquén está 2 metros abajo del agua, Centenario sufre cortes constantes de luz y solamente en Plottier ya hay más de 400 familias evacuadas, Sapag y su “comité de crisis” apenas han evacuado a 1300 grupos familiares.

El gobernador está más preocupado por los negocios de los monopolios que por la integridad de la población. Por eso, en vez de estar junto a su pueblo, se encuentra de visita en los Estados Unidos -en Houston- reuniéndose con los jerarcas de Exxon, American Petrogas y EOG Resources, entregándoles el petróleo y el gas, como hizo con Chevron, Apache y demás monopolios. 

Por su parte, el intendente de la capital neuquina, Horacio Quiroga, cumple el lamentable papel de mentiroso, explicándole a los medios que “la situación ya esta controlada” y que, desde su gobierno y el ejecutivo provincial “están poniendo todos los recursos…”

Este crápula, al igual que el resto de los intendentes de la región, les han aconsejado a los vecinos que, “por seguridad, permanezcan en sus viviendas”, siendo que antes de las horas pico del temporal ya había barrios enteros totalmente inundados -con el agua adentro de los domicilios- y lo que correspondía hacer era sea evacuar.

Con los vecinos atrapados por el agua, los teléfonos de emergencia y de la Defensa Civil directamente ni contestan, mientras que la policía no tiene ni idea de lo que hay que hacer en este tipo de situaciones. ¡Mientras se conocen las primeras noticias de víctimas fatales -dos jóvenes en Allen- todavía no existe ningún tipo de asistencia estatal!

En Río Negro, sin haberse declarado oficialmente la emergencia, recién por la madrugada se suspendieron los servicios del transporte y más tarde -por presión de los docentes- se cerraron los colegios. ¡Totalmente ajeno a esta realidad, el gobierno rionegrino pretendía que los trabajadores públicos fueran a trabajar!

Es que tanto Sapag como Weretilneck, en vez de garantizar la realización de obras de infraestructura para evitar este tipo de tragedias, han gobernado con un solo objetivo: garantizar el incremento de las ganancias de las grandes compañías internacionales, que se llenaron los bolsillos saqueando y contaminando los recursos.

Ejemplos de esta falta de previsión han sido, tanto el derrame de crudo, producido en Rincón de los Sauces al romperse un oleoducto, como la situación del Hospital Castro Rendón, que se inundó y continúa funcionando gracias a la responsabilidad de sus trabajadores, que lo hacen sin la presencia de ninguna de sus autoridades. 

Para que esta catástrofe social no llegue a mayores, como sucedió en La Plata y otras localidades, los trabajadores, a través de sus sindicatos y partidos de izquierda, deben movilizarse para exigirle e imponerle al gobierno la concreción de medidas de emergencia, tanto para paliar la crisis como para resolverla de manera estratégica.

Las centrales obreras y los sindicatos tienen que decretar un Paro Regional y marchar, junto a la mayoría de los damnificados, hacia las sedes de los gobiernos de Sapag y Weretilneck, como también a todos los municipios, reclamándoles que tomen algunas medidas urgentes, como las siguientes:  

• Garantizar la evacuación y asistencia de todos los inundados, poniendo a su disposición todos los recursos del Estado. Y si no alcanzan, los gobernadores deben incautar los bienes y los fondos de las grandes empresas para garantizar toda la ayuda necesaria.

• Con todos esos fondos deben poner en marcha un Plan de Obras Públicas -controlado por los trabajadores y los damnificados- para concretar la construcción y reconstrucción de cloacas, redes eléctricas, servicio de agua y gas, caminos, puentes, diques, viviendas, etc.

• Incautar -también bajo control obrero y popular- todas las mercaderías, materiales y provisiones y medicamentos necesarios, que están en manos de las grandes empresas -farmacias, supermercados, corralones, estaciones de servicio, transportes, etc.- de manera de satisfacer rápidamente todas las necesidades de la población afectada por las inundaciones. 

• Exigirle al gobierno de Cristina que deje de pagar la deuda externa y que envíe una importante remesa de fondos para, control de los trabajadores mediante, ayudar a resolver la tráfica situación que hoy viven las provincias de Neuquén y Río Negro.
 

No hay comentarios: