martes, 10 de enero de 2012

Para frenar el ajuste K / Hay que preparar un plan de lucha y la huelga general

Gran parte de la población creyó o quiso creer el relato kirchnerista, mediante el cual la reducción de los subsidios no sería un ajuste sino una “redistribución” del gasto para beneficiar a los sectores más pobres; y muchos pensaron que los aumentos en los servicios no tendrían efecto inflacionario. Sin embargo, como diría el general Perón “la única verdad es la realidad…” que nada tiene que ver con el verso cristinista.

Fueron los trabajadores y jubilados de la provincia de Santa Cruz, quienes entendieron antes que el resto que los discursos eran simples mentiras, rebelándose contra el gobernador Peralta dos días antes del fin de año. Esta lucha empezó a correr el velo que tapaba la visión de los más crédulos, marcando el camino que habrá que recorrer para defender los salarios, puestos de trabajo y condiciones laborales atacadas por Cristina y los suyos.

Las medidas que pretendieron aplicar de un solo plumazo -con distinta suerte- el gobernador Peralta y su par de Río negro, el finado Soria, son apenas el botón de muestra de la cirugía mayor sin anestesia que intentarán emplear la presidenta y sus secuaces -los gobernadores e intendentes- para reducir el gasto público, pagar las deudas con los organismos internacionales y mantener la tasa de ganancia de los grandes monopolios.

Con la crisis de la Eurozona, Estados Unidos y Japón, que acentúan su estancamiento, la desaceleración de la economía China, la escalada inflacionaria y el fabuloso recorte de gastos que llevará adelante el gobierno de Dilma en Brasil, la onda favorable del crecimiento global quedó para el recuerdo, abriéndole las puertas a la recesión mundial producida por la quiebra de las economías de los países más desarrollados.

Acorralado por esta crisis y el agotamiento del “modelo”, el kirchnerismo se parece cada vez más al rey desnudo que ha perdido su ropaje –progresista- apareciendo tal cual es: Un gobierno de multimillonarios, apoyado sobre una estructura política en descomposición y una red de funcionarios al estilo de la Cámpora, dispuestos a ofrendar de manera servil y cobarde el bienestar del pueblo y las riquezas del país, con el único fin de recibir algunas migajas del insolente festín de los saqueadores.

Como una rémora del pasado, la fuga de capitales, la inflación, el déficit fiscal, la liquidación de las cajas previsionales, los vencimientos de la deuda, el atraso cambiario, han vuelto a poner sobre el tapete las viejas recetas que supieron aplicar cada uno de los gobiernos anteriores, tanto dictatoriales como “democráticos”, cada vez que las crisis acrecentaban la resistencia obrera y popular contra la explotación y el robo del patrimonio nacional.

El pase a disponibilidad de los empleados públicos que predice decenas de miles de despidos; el congelamiento y la reducción de salarios y jubilaciones; los recortes presupuestarios y de vacantes anunciados en distintas provincias y municipios (Río Negro, Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Córdoba, Chaco, Catamarca, Mendoza) son la punta del ovillo de un ajuste similar, o aun peor al que intentaron aplicar Isabel Perón y sus ministros Rodrigo y López Rega.

La gran farsa electoral que le permitió al Frente Para la Victoria conquistar millones de votos sin prácticamente oposición, puso en evidencia la debacle de los partidos patronales y la profunda debilidad en que quedó el régimen “democrático burgués” desde que fue duramente golpeado por el Argentinazo en 2001.

Sin una CGT de peso y dirigentes prestigiados en condiciones de garantizar el control de las luchas, Cristina y los monopolios se preparan para meter el plan a través de la única variante que les queda, la intensificación de la represión estatal y paraestal. Esto quedó claro luego de la ampliación de la ley antiterrorista, primer intento firme de legalización de la persecución y la represión contra las luchas y los luchadores.

En la medida en que la presidenta no pueda derrotar la resistencia, se agudizarán los roces y enfrentamientos de los distintos sectores patronales y las tensiones entre los mismos funcionarios del gobierno, una situación que impedirá o complicará la aplicación de las medidas más autoritarias y provocará el estallido de más conflictos.

No es casualidad que el deterioro de las instituciones se manifieste patéticamente en la sucesión de accidentes, suicidios, asesinatos, desapariciones y enfermedades de los funcionarios públicos. ¡Freud diría que sería una especie de somatización institucional generalizada de la crisis económica y política…! Tanto que llegaron a inventarle un cáncer inexistente a la propia presidenta.

Todo indica que 2012 será el escenario de quiebres cada vez más grandes en las alturas y poderosas respuestas por parte de los trabajadores y el pueblo. Santa Cruz es la muestra que basta para entender esta dinámica, más que favorable para la preparación de la pelea de fondo que se necesita para acabar con el plan político y económico.

Los luchadores deben salir con todo a impulsar las asambleas obreras y populares, desde las cuales se les exija e imponga a los dirigentes de las distintas centrales obreras y sindicatos la puesta en marcha de un plan de lucha, que desemboque en una huelga general por un aumento de salario igual o superior a la inflación, para frenar los despidos y suspensiones y ponerle fin a la catarata de reajustes tarifarios que amenaza ahogar la economía de la clase trabajadora y los sectores medios.

No obstante no alcanzará con imponerles a los dirigentes estas medidas de acción directa. Sabemos bien quienes son y los límites de las peleas que ellos pueden encabezar. Por eso debemos construir, desde las bases, la nueva dirección obrera dispuesta a llevar los conflictos hasta el final, unificando las huelgas y movilizaciones a través de coordinadoras regionales y un centro coordinador de las luchas a nivel nacional.

Estamos convencidos que existen condiciones para avanzar en esa perspectiva. Por eso, desde Convergencia Socialista nos ponemos a disposición de todos los llamados y reagrupamientos que vayan en ese sentido, seguros de que si somos audaces y nos unimos podremos derrotar el plan de ajuste, saqueo y represión de Cristina Kirchner y los monopolios.

Volver a Noticias Socialistas

No hay comentarios: