lunes 5 de marzo de 2012

Sinvergüenzas…

¡Caraduras, sinvergüenzas! Estos son algunos de los epítetos más leves que están en la boca y el pensamiento de los cada vez más numerosos sectores de la población que han roto el silencio para gritarles su bronca a los funcionarios más odiados de este gobierno y a la mismísima Cristina.

No puede ser de otra manera, ya que a la conmoción que generó el desastre del Sarmiento, se le han sumado descaradas declaraciones del secretario de transporte Schiavi, la ministra de seguridad Garré y la presidenta. Todos preocupados por salvarle las culpas al dueño de la concesión de TBA, Cirigliano, y a los funcionarios y burócratas que se han enriquecido con el desguace del ferrocarril. De la misma manera que lo han hecho con las escuelas, los hospitales y el conjunto de obras públicas y servicios.

Las 51 víctimas fatales atrapadas entre los hierros y las chapas retorcidas de los vagones, estaban sanas e iban a trabajar, estudiar o simplemente a realizar trámites. ¡No existe dolor más grande que el que se produce con una muerte evitable! Todos ellos tenían proyectos, amores, hijos, padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, como cualquiera de los que estamos vivos porque tuvimos la suerte de no estar en ese tren del Sarmiento.

A todo el mundo le quedó claro que no fue la fatalidad que sesgó sus vidas, sino el vil negocio que los capitalistas, amparados por el gobierno y los burócratas sindicales, han montado para amasar fortunas sin invertir un solo peso. Esta gente, que forma parte de la clase empresarial que nos está despojando de lo más elemental, las riquezas naturales, a través de la política sistemática del saqueo.

Por eso, lo que quedó expuesto luego del desastre de Once ha sido la verdadera naturaleza de este “proyecto nacional y popular”, que como otros en el resto del continente, se está hundiendo en el mismo fango que alimentó los negociados de los gobiernos anteriores, desde la dictadura de Videla en adelante, pasando por Alfonsín, Menem y De La Rua. Un modelo de ajuste, saqueo y represión al servicio de las multinacionales, gracias al cual, tanto la presidenta como el conjunto de sus funcionarios, han aumentado sus patrimonios de manera exorbitante.

Todo demuestra que el capitalismo semicolonial, que continúo sosteniendo el kirchnerismo durante los últimos ocho años, se está cayendo a pedazos, en momentos en que la crisis mundial no permite ni siquiera mantener las apariencias del “progresismo” a través de algún mecanismo de distribución de las migajas. El Gobierno de Cristina hace agua, porque ya no tiene la ventaja de los elevados precios internacionales de las materias primas, que le servían para transformar el engaño en virtud.

Cada vez son más los sectores de las clases medias, trabajadores y pobres, que no se tragan las medidas reaccionarias presentadas detrás de un discurso progresista, frases de izquierda, pañuelos de las madres o la figura del Che estampada en las remeras de la Cámpora. Por eso no han podido hacer pasar el ajuste en Santa Cruz o entregar el Famatina a la voracidad de las mineras. Tampoco hacerle creer a la mayoría que la ley antiterrorista o el espionaje de la gendarmería forma parte de una política de “defensa de los derechos humanos”.

El slogan “vamos por todo” significa que Cristina redobló la apuesta para tranquilizar a los imperialistas, asegurándoles que podrán arrasar con todas las riquezas y recursos que todavía quedan en el país. Dejándoles en claro que no le temblará el pulso a la hora de colocar como enemigo a la clase obrera organizada, atacando a los dirigentes obreros combativos, o siempre dispuestos a conciliar como Moyano y Yaski.

Nada novedoso si se tiene en cuenta que el Kirchnerismo les garantizó a las multinacionales y los bancos, mayores ganancias que las que obtuvieron bajo el menemismo, pagó más que ningún otro la deuda a los usureros y avaló la continuidad del saqueo, permitiendo que se llevaran el petróleo y el gas hasta agotar las reservas. Entregó las tierras, la riqueza de los mares y las montañas.

El mismo gobierno que utilizó el dinero de los jubilados para rescatar a las empresas y prestarle a los bancos, y que continúa pagando la fraudulenta deuda externa, ahora mediante el ardid de anular la nefasta ley de convertibilidad de los 90´ y así eludir las trabas que les impide manotear las reservas del Banco Central sin límite.

Lo nuevo del caso es que las mayorías que votaron a Cristina, los obreros, las clases medias y otros sectores populares, han comenzado a romper estrepitosa y masivamente con el oficialismo. De ésta manera la lucha de clases de nuestro país entró en sintonía con los procesos de luchas de las masas, que en todo el mundo están enfrentando los planes de ajuste aplicados por los diferentes gobiernos.

Comenzó un período de grandes confrontaciones, que tiene a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales y políticas en la primera fila de los combates. El gran desafió para los luchadores y la izquierda será, de acá en más, impulsar la unidad del conjunto de la clase obrera para comenzar a organizar desde las bases la huelga general que acabe con el gobierno y su plan de ajuste e imponiendo una verdadera salida de fondo contra las multinacionales y los banqueros, y al servicio de las mayorías.

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jueves 1 de marzo de 2012

¡Sinverguenzas… Cirigliano y Cristina, cómplices! ¡Paremos el país para mandar a la cárcel a todos los responsables y reestatizar los trenes!

Una tragedia enlutó a cientos de hogares populares, matando a decenas y lastimando a cientos. ¡Un verdadero crimen, cuyos responsables son los dueños de la concesión, el gobierno y los burócratas sindicales ferroviarios!

Los patrones -el grupo Cirigliano- son culpables porque no invirtieron un peso de los millones que el estado les giró en concepto de subsidios. En vez de arreglar y modernizar vías, material rodante y señalización, destinaron ese dineral para la empresa Plaza de colectivos, uno de sus negocios más rentables.

El gobierno es culpable porque profundizó la política de destrucción del ferrocarril iniciada por la dictadura y continuada por Alfonsín, De la Rúa y Menem. En vez de garantizar un buen servicio, entregó los trenes a los monopolios, que ganan fortunas transportando a la gente como ganado.

Son responsables los burócratas sindicales de la Unión Ferroviaria, Fraternidad y Señaleros, que se enriquecieron con las empresas tercerizadas. ¡Por eso, para defender sus negocios, asesinaron a Mariano Ferreyra! Son tan arrastrados, que no fueron capaces de parar los trenes luego del “accidente”, de manera de proteger física y psicológicamente a sus representados.

Llegó la hora de que decirles basta. ¡Hay que parar los trenes y todo el país para que se vayan Cirigliano y demás piratas, imponiendo la reestatización del transporte ferroviario y una política de inversión real y duradera. La manera de que esto suceda es haciendo lo que votó la asamblea del Sarmiento: imponiendo el control de los únicos interesados en que los trenes funcionen bien, sus trabajadores y los usuarios.

Moyano y la CGT declararon que están en contra de Cirigliano. ¡Que sean consecuentes y convoquen a luchar! Los trabajadores del Sarmiento tendrían que hacer punta, parando y exigiendo una huelga nacional. ¡Las marchas están bien, pero para ganar hay que usar las herramientas de lucha más duras: los paros y los piquetes!

Estamos convencidos de que estas medidas contarían con el apoyo de los pasajeros y amplios sectores de la población. Es que la mayoría está harta de viajar mal y de no contar con hospitales, escuelas, caminos y viviendas dignas. Por eso ya son muchos los que empezaron a cantar ¡Que se vayan todos…! igual que en el 2001.

Cristina dice que hay que “investigar”. ¡Mentiras, no hay nada que averiguar… la realidad demostró que los trenes chocan, descarrilan, se incendian, llegan tarde y no alcanzan porque no hay inversión y porque el dinero de los subsidios va a parar a los bolsillos de los amigos del gobierno. ¡Basta de impunidad! ¡Que vayan presos Cirigliano, Schiavi y todos estos ladrones que lucran con nuestras vidas…!

El problema del transporte es de todos los trabajadores, porque usamos -y sufrimos- el tren, el subte y los colectivos. Por eso tenemos que hacernos cargo, impulsando asambleas para debatir la problemática y votar un Plan de Lucha de los ferroviarios y todos los gremios para imponer la reestatización de los trenes y la cárcel para los responsables del asesinato de 51 laburantes.

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jueves 23 de febrero de 2012

Tragedia ferroviaria: ¡Empresarios, gobierno y burócratas sindicales: CRIMINALES! ¡Paro nacional para reestatizar los trenes y mandar a la cárcel a Cirigliano y a todos los funcionarios cómplices!

Imagen: Cirigliano y Cristina, una verdadera postal de la destrucción del servicio ferroviario

Una tragedia acaba de enlutar A cientos de hogares populares. Un supuesto “accidente” mató a decenas de trabajadores y lastimó a cientos. ¡Mentira, no hubo ningún accidente, sino un verdadero crimen, cuyos responsables son los dueños de la concesión, el gobierno y los burócratas sindicales ferroviarios!

Los dueños -el grupo Cirigliano- son culpables porque no han invertido un solo peso de los millones que el estado les ha girado en concepto de subsidios. Esta gente, en vez de arreglar y modernizar vías, material rodante y señalización, ha destinado ese dineral para el equipamiento de la empresa Plaza de colectivos, uno de sus negocios más rentables.

El gobierno es culpable, porque profundizó la política de destrucción del ferrocarril iniciada por los militares y continuada por Alfonsín, De la Rúa y Menem. En vez de garantizar un buen servicio, les ha entregado los trenes a los grupos económicos más concentrados, quienes ganan fortunas transportando a la gente como ganado.

También son responsables los burócratas sindicales de la Unión Ferroviaria, Fraternidad y Señaleros, porque durante todos estos años han sido cómplices de las patronales y el gobierno, beneficiándose con el levantamiento de cientos de ramales y la tercerización de buena parte del trabajo. A tal punto, que para defender sus negocios, asesinaron a Mariano Ferreyra.

Estos personajes son tan arrastrados, que en vez de parar los trenes para proteger física y psicológicamente a sus compañeros ferroviarios, garantizaron la continuidad del servicio. ¡Por eso, mientras las ambulancias sacaban los cuerpos dentro de bolsas negras, los trenes seguían funcionando… una situación que sólo pueden permitir dirigentes que ya nada tienen que ver con los intereses y los sentimientos de las bases!

Llegó la hora de que decirle basta a todos estos atropellos. ¡Hay que parar el país para que se vayan Cirigliano y demás piratas, imponiendo la reestatización del transporte ferroviario y una política de inversión real y duradera. La manera de que esto suceda es bajo el control de los únicos interesados en que los trenes funcionen eficientemente: sus propios trabajadores y los usuarios.

Moyano y la CGT acaban de declarar que están en contra de la continuidad de Cirigliano. ¡Que sean consecuentes y convoquen a un Paro Nacional para lograrlo! El problema del transporte es de todos los trabajadores, porque usamos -y sufrimos- el tren, el subte y los colectivos. Por lo tanto, tenemos que hacernos cargo, impulsando asambleas en cada lugar de trabajo para exigir el Paro Nacional, la reestatización de los trenes y la cárcel para todos los responsables: ¡La única manera de preservar nuestras vidas!

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miércoles 1 de febrero de 2012

Como en Santa Cruz y Famatina... Paremos el Ajuste y el Saqueo Kirchnerista

Durante años, reconocidos luchadores y organizaciones del campo popular sostuvieron que el de los Kirchner era un gobierno en disputa, que si se los presionaba, eran capaces de gobernar a favor del pueblo, contra los intereses de las grandes corporaciones vinculadas a los capitales imperialistas.

Otros no se atrevieron a tanto, y a lo sumo argumentaron que algunas de sus medidas eran progresivas, entre tantas otras que no lo eran. Tanto unos como otros coincidieron en que había que ser cuidadosos con las críticas, ya que debilitar al kirchnerismo favorecería a la derecha. Desde Convergencia Socialista nunca caimos en la trampa de los alcahuetes confesos o vergonzantes.

Siempre tuvimos en claro que los kirchneristas eran una banda de nuevos ricos, que amasaron su fortuna con la usura y la especulación financiera, siempre al servicio de las multinacionales, entre ellas las petroleras. El ropaje progresista de Néstor y Cristina desde el principio estuvo al servicio de confundir al pueblo y sus organizaciones, para poder llevar a fondo la recuperación de los negocios de las multinacionales en nuestro país, y de esa manera recibir las caricias y los millones de los dueños del mundo.

Por eso, a partir de la anunciada eliminación de subsidios a los servicios públicos, el gobierno de Cristina Kirchner empezó a trazar las líneas del ajuste que reclaman las multinacionales para mantener sus márgenes de ganancias y el cobro de la fraudulenta Deuda Externa. Queda claro que para la presidenta multimillonaria y sus laderos enriquecidos con la caja del Estado, la política de saqueo y entrega de las riquezas del país es el único recurso para mantener sus privilegios, en esta época de crisis mundial.

Los de una burguesía cipaya que no le tiembla el pulso a la hora de saquear y envenenar pueblos enteros, con tal de alzarse con las riquezas de la tierra. Una banda de delincuentes capaz de sancionar leyes tan reaccionarias como la antiterrorista, para reprimir y encarcelar a los que se oponen al vil negocio de los depredadores y sus socios, de la Rosada.

Ningún gobierno progresista permitiría que el pueblo pague más por la luz o el gas. Nadie que diga defender los derechos humanos podría permitir semejante saqueo minero, que condena a los pueblos al hambre y la contaminación. No hace falta ser revolucionario para darse cuenta que el aumento en el transporte público afecta ya a los más pobres, los que no tienen auto propio para llevar a sus hijos al médico o al colegio, ir a trabajar o visitar a un amigo.

Esta presidenta, que dice haber trabajado toda su vida y que se burla de las enfermedades laborales, sabe muy bien que imponer techos salariales por debajo de la inflación es condenar a los trabajadores a achicar su consumo. Que está obligando a elegir entre comprar menos leche, pan o carne.

Pero todos estos años, hubo alguien más que no compró los espejitos de colores que venden estos farsantes disfrazados de próceres modernos, alguien que aprovechó todo lo que pudo de este gobierno sin jurarle nunca fidelidad. Ese alguien es nuestra clase obrera, que no está dispuesta a dar un solo paso atrás en el terreno conquistado durante estos últimos años.

Que mejor ejemplo de ello que la pueblada que protagonizaron los santacruceños en Río Gallegos, la cuna del poder kirchnerista, en diciembre del año pasado tras asumir Cristina su segundo mandato. Miles de compañeros y compañeros sitiaron la legislatura provincial, pelearon contra la policía y obligaron a levantar la sesión en que los diputados kirchneristas, junto al gobernador Peralta, trataron de aprobar el congelamiento de salarios y jubilaciones, además de aumentar la edad jubilatoria.

Qué mejor ejemplo que los compañeros y compañeras que se movilizaron en Famatina y lograron frenar, aunque sea momentáneamente la implementación de la minería a cielo abierto, dando un ejemplo magnífico del poder de la movilización obrera y popular. Ese es el camino que hay que seguir, aprovechando que ahora, varios de los ex aliados estratégicos de los Kirchner, como Hugo y Pablo Moyano, se han visto obligados a pelear presionados por las circunstancias.

Los triunfos de la clase obrera y el pueblo, la bronca y la indignación creciente, la “combatividad” de los burócratas sindicales acosados por la crisis y el ascenso obrero, la desilusión de las clases medias menos pudientes… van creando las condiciones para avanzar hacia la concreción de la medida de acción directa que se necesita para torcerle el brazo a los ajustadores, la Huelga General.

Desde cada fábrica, empresa u oficina hay que promover e imponer reuniones y asambleas para votar salir a la lucha por las reivindicaciones más sentidas, como el salario y la defensa de los puestos de trabajo, pero también empezando a marcar la perspectiva de la unificación de todas las luchas en una sola, capaz de acabar definitivamente con este plan de ajuste, saqueo y represión.

Tarea que va de la mano de la construcción de la nueva dirección combativa y democrática que se necesitará para ir aún más allá de esto, imponiendo una salida al servicio de los trabajadores y el pueblo.

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martes 31 de enero de 2012

Famatina:Nacionalicemos la lucha ambiental
Por Irene Aragona

“…que no se dejen engañar con esos cuentos de las sanguijuelas modernas, que te venden buena salud mientras te acompañan al cementerio”. Eduardo Galeano.

Alguien ha dicho que los procesos históricos se encarnan en sujetos de condiciones especiales. Así lo muestran las declaraciones del gobernador de San Juan, Gioja, quien comparó con los nazis a los pueblos movilizados en defensa de la vida, el agua y la salud. También las del zigzagueante Beder Herrera manifestando que los riojanos eran “el vago de la familia”.

Al detenernos en estos despreciables sujetos, lo hacemos para mostrar el grado de crisis capitalista que los pone en escena con todas sus miserias. Cristina, a la cual, cada vez menos sirve su dual discurso, muestra la verdadera cara de la gestión de los K. (con “ÉL” incluido) No en vano, un periodista dijo:- “esa morocha pro-minera internacional” cuando después de una gran resistencia ciudadana contra la minería, que llevó al gobernador a llamarse a silencio…”

Cristina reimpulsó esa industria en Mendoza. Muchos/as recordamos el veto a la Ley de Glaciares que en su nueva versión sigue siendo postergada. Y convengamos en que dio su apoyo a Beder Herrera. Cristina es una persona inteligente, hábil, instruída. Decir que “está mal asesorada en cuestión de minería” como lo ha hecho R. Alfonsín, sólo puede ser una manguerita entre bomberos que sabedores que en última instancia se unirán para apagar el fuego.

El fuego han sido más de 10.000 manifestantes en la Rioja, los cortes en Catamarca, las concentraciones en distintos puntos de nuestro país. El miedo al fuego, le ha hecho decir al gobernador riojano “que demorarán el tiempo necesario para explicar” los alcances del megaproyecto de Famatina.

Seguramente, no “explicará” él y sus cómplices que “hay lugares donde el gobierno “soberano” no puede entrar. Constituyen esos territorios, lo que se dado en llamar “un estado dentro de otro” . Y… parece ser que hoy en la Argentina hay 18 estados (megaemprendimientos)…

Tampoco explicará Beder Herrera, que muchas son las consecuencias de tipos de emprendimientos como Famatina (se supone que extraería oro, plata y 62 minerales más), Bajo la Alumbrera, que ya saquea desde hace 10 años y planea el proyecto de Agua Rica.

Las consecuencias son la contaminación del aire y del agua, los problemas de salud (cáncer, enfermedades respiratorias, etc.), el impacto negativo de las economías regionales: agropecuarias y turísticas al mismo que no tienen obligación de liquidar ganancias en el país.

Explicaciones… es lo que buscaron aquellas mujeres que ante el avance de la Barry Gold en La Rioja, empezaron a buscar información. En ese tiempo (2006-07) surgieron las Asambleas Ciudadanas cuando el anterior gobernador secundado por un silencioso vice, firmó contrato con la Barry Gold. ¡Y la lucha hizo abandonar el lugar a esa megaempresa!! Es que los pobladores suelen decir que no dan la “licencia social” para que se instalen.

También en Esquel, sus pobladores lograron frenar a las mineras. Será por ello que la filial de Esquel, de la Universidad Nacional de la Patagonia se negó a recibir dinero mientras la mayoría de las Universidades Nacionales lo reciben facilitando el verso capitalista de que las empresas tienen que ejercer “la responsabilidad social”.

¡Problema en el uso de etiquetas, tienen estos capitalistas! Si hay algo visible es que su saciedad infinita no sabe de responsabilidades! No tienen responsabilidad ni sentimientos, sólo “sienten” el grosor de sus billeteras!

A propósito, Pérez Esquivel el 10-06-2012 envió una carta con documentación al CIN (Consejo Interuniversitario Nacional” donde decía que las universidades”… deberían rechazar esos fondos millonarios, por el hecho de que provienen de una actividad destructiva y contaminante, que genera cada día más violaciones a los derechos humanos de las poblaciones aledañas al mega-emprendimiento. Nos preguntamos si serán las universidades que se han dejado corromper las que ayudarán a dar explicaciones…

Al día de hoy, la pelea comenzó a nacionalizarse y en cada lugar los hechos demuestran como se polarizan los distintos sectores ante lo que es una forma de lucha de clases. La lucha obligó a intendente de Famatina a acompañar a sus pobladores/as, al cura párroco a ayudar hasta para tocar la campana avisando que se avistaba el grupo de choque…que luego se retiró con la cola entre las piernas.

También, a diferencia de la las radios “compradas” con subsidios, A F.M Famatina avisó que se acercaba el BAO (Cuerpo de especial de represión provincial) ya que a los policías del pueblo los habían licenciados. Ahora en corte de Santa María en Catamarca ha sido detenidos activistas ambientales que se hallan incomunicados/as.

Libertad para los activistas ambientales.¡Basta de criminalizar la protesta social!
Rodemos de solidaridad a los activistas que están parando a las mineras! Comités de solidaridad.
¡En toda la Argentina debemos levantarnos en contra de la garra saqueadora de las empresas mineras imperialistas!
Anulación de los contratos sin ningún tipo de resarcimiento.
Judicialización a las empresas contaminan, saquean y de los/as funcionarios/as que lo permiten!
Autodefensa en cada Asamblea
Beder dijo que los reclamos contra el uso de cianuro son “pura espuma”… esperamos que la espumita no le haga mal.

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martes 10 de enero de 2012

Para frenar el ajuste K / Hay que preparar un plan de lucha y la huelga general

Gran parte de la población creyó o quiso creer el relato kirchnerista, mediante el cual la reducción de los subsidios no sería un ajuste sino una “redistribución” del gasto para beneficiar a los sectores más pobres; y muchos pensaron que los aumentos en los servicios no tendrían efecto inflacionario. Sin embargo, como diría el general Perón “la única verdad es la realidad…” que nada tiene que ver con el verso cristinista.

Fueron los trabajadores y jubilados de la provincia de Santa Cruz, quienes entendieron antes que el resto que los discursos eran simples mentiras, rebelándose contra el gobernador Peralta dos días antes del fin de año. Esta lucha empezó a correr el velo que tapaba la visión de los más crédulos, marcando el camino que habrá que recorrer para defender los salarios, puestos de trabajo y condiciones laborales atacadas por Cristina y los suyos.

Las medidas que pretendieron aplicar de un solo plumazo -con distinta suerte- el gobernador Peralta y su par de Río negro, el finado Soria, son apenas el botón de muestra de la cirugía mayor sin anestesia que intentarán emplear la presidenta y sus secuaces -los gobernadores e intendentes- para reducir el gasto público, pagar las deudas con los organismos internacionales y mantener la tasa de ganancia de los grandes monopolios.

Con la crisis de la Eurozona, Estados Unidos y Japón, que acentúan su estancamiento, la desaceleración de la economía China, la escalada inflacionaria y el fabuloso recorte de gastos que llevará adelante el gobierno de Dilma en Brasil, la onda favorable del crecimiento global quedó para el recuerdo, abriéndole las puertas a la recesión mundial producida por la quiebra de las economías de los países más desarrollados.

Acorralado por esta crisis y el agotamiento del “modelo”, el kirchnerismo se parece cada vez más al rey desnudo que ha perdido su ropaje –progresista- apareciendo tal cual es: Un gobierno de multimillonarios, apoyado sobre una estructura política en descomposición y una red de funcionarios al estilo de la Cámpora, dispuestos a ofrendar de manera servil y cobarde el bienestar del pueblo y las riquezas del país, con el único fin de recibir algunas migajas del insolente festín de los saqueadores.

Como una rémora del pasado, la fuga de capitales, la inflación, el déficit fiscal, la liquidación de las cajas previsionales, los vencimientos de la deuda, el atraso cambiario, han vuelto a poner sobre el tapete las viejas recetas que supieron aplicar cada uno de los gobiernos anteriores, tanto dictatoriales como “democráticos”, cada vez que las crisis acrecentaban la resistencia obrera y popular contra la explotación y el robo del patrimonio nacional.

El pase a disponibilidad de los empleados públicos que predice decenas de miles de despidos; el congelamiento y la reducción de salarios y jubilaciones; los recortes presupuestarios y de vacantes anunciados en distintas provincias y municipios (Río Negro, Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Córdoba, Chaco, Catamarca, Mendoza) son la punta del ovillo de un ajuste similar, o aun peor al que intentaron aplicar Isabel Perón y sus ministros Rodrigo y López Rega.

La gran farsa electoral que le permitió al Frente Para la Victoria conquistar millones de votos sin prácticamente oposición, puso en evidencia la debacle de los partidos patronales y la profunda debilidad en que quedó el régimen “democrático burgués” desde que fue duramente golpeado por el Argentinazo en 2001.

Sin una CGT de peso y dirigentes prestigiados en condiciones de garantizar el control de las luchas, Cristina y los monopolios se preparan para meter el plan a través de la única variante que les queda, la intensificación de la represión estatal y paraestal. Esto quedó claro luego de la ampliación de la ley antiterrorista, primer intento firme de legalización de la persecución y la represión contra las luchas y los luchadores.

En la medida en que la presidenta no pueda derrotar la resistencia, se agudizarán los roces y enfrentamientos de los distintos sectores patronales y las tensiones entre los mismos funcionarios del gobierno, una situación que impedirá o complicará la aplicación de las medidas más autoritarias y provocará el estallido de más conflictos.

No es casualidad que el deterioro de las instituciones se manifieste patéticamente en la sucesión de accidentes, suicidios, asesinatos, desapariciones y enfermedades de los funcionarios públicos. ¡Freud diría que sería una especie de somatización institucional generalizada de la crisis económica y política…! Tanto que llegaron a inventarle un cáncer inexistente a la propia presidenta.

Todo indica que 2012 será el escenario de quiebres cada vez más grandes en las alturas y poderosas respuestas por parte de los trabajadores y el pueblo. Santa Cruz es la muestra que basta para entender esta dinámica, más que favorable para la preparación de la pelea de fondo que se necesita para acabar con el plan político y económico.

Los luchadores deben salir con todo a impulsar las asambleas obreras y populares, desde las cuales se les exija e imponga a los dirigentes de las distintas centrales obreras y sindicatos la puesta en marcha de un plan de lucha, que desemboque en una huelga general por un aumento de salario igual o superior a la inflación, para frenar los despidos y suspensiones y ponerle fin a la catarata de reajustes tarifarios que amenaza ahogar la economía de la clase trabajadora y los sectores medios.

No obstante no alcanzará con imponerles a los dirigentes estas medidas de acción directa. Sabemos bien quienes son y los límites de las peleas que ellos pueden encabezar. Por eso debemos construir, desde las bases, la nueva dirección obrera dispuesta a llevar los conflictos hasta el final, unificando las huelgas y movilizaciones a través de coordinadoras regionales y un centro coordinador de las luchas a nivel nacional.

Estamos convencidos que existen condiciones para avanzar en esa perspectiva. Por eso, desde Convergencia Socialista nos ponemos a disposición de todos los llamados y reagrupamientos que vayan en ese sentido, seguros de que si somos audaces y nos unimos podremos derrotar el plan de ajuste, saqueo y represión de Cristina Kirchner y los monopolios.

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martes 3 de enero de 2012

¡Ningún luto por la muerte de Soria!
Declaración CS regional Río Negro/Neuquén


Tras el asesinato del Gobernador Soria los principales sindicatos de los trabajadores del Estado de esta provincia emitieron lastimosas muestras sentimentales: “El momento de dolor y desazón que sufre el conjunto del pueblo de Río Negro que, en su gran mayoría, encendió una esperanza para cambiar la provincia nos conmueve a todas y todos”, dicen en un comunicado de prensa Jorge Molina, Sec. Gral. de la UnTER y Luis Giannini, Sec. Gral. de la CTA Río Negro.

Los trabajadores y trabajadoras de base del estado nos preguntamos ¿Desde cuándo los representantes de los asalariados sienten “dolor y desazón” ante la muerte de un representante de los patrones? La respuesta es sencilla, desde el momento en que las direcciones de nuestras organizaciones están usurpadas por burócratas, que tienen más intereses en común con los partidos patronales y sus gobiernos, que con los trabajadores.

¿Qué muestras de “dolor y desazón” dieron estos canallas ante la ley que pone bajo disponibilidad a mas de 20.000 trabajadores estatales de planta permanente días antes de fin de año? ¿Y para con los trabajadores contratados y en negro que al día 31 de diciembre vieron caer sus contratos?

La conducción de ATE, que supuestamente se ubica en la oposición al gobierno provincial y nacional, no hizo mucho más que eso. Apenas convocó a una “jornada provincial de protesta”, una medida que fue intencionalmente desarticulada, ya que en cada localidad se llevó adelante como se quiso, vaciando de trabajadores a las actividades.

Desde que comenzaron los despidos entre los estatales, ATE no convocó a un solo plenario de delegados, ni mucho menos a un paro provincial, que sería lo elemental para empezar a enfrentar semejante ataque antiobrero y antipopular.

Lo de la UnTER (sindicato docente) como lo de la CTA de Río Negro es aún más descarado, ya que han manifestado “acordar” con la revisión de cada uno de los puestos de trabajo, argumentando al igual que el gobierno que la provincia está llena de “ñoquis”.

Por lo tanto: ¿Qué luto podemos tener quienes afrontamos las fiestas de fin de año con la posibilidad de perder nuestros puestos de trabajo y cobrando salarios miserables, mientras que el gobierno de Soria como primera medida aumentó en un 300% los haberes de todos sus funcionarios?

¡Ninguna muestra de “dolor ni desazón” podemos sentir los trabajadores ante la muerte de uno de los verdugos de Kosteki y Santillán en el Puente Pueyrredón bajo la presidencia de Duhalde? Recordemos que Soria fue el jefe de la SIDE durante ese período.

El gobierno kirchnerista, luego de haber anunciado la disolución del grupo especial de la policía, BORA, ya tuvo su primer caso de gatillo fácil: el fusilamiento de Nicolás Scorolli, un joven de Cipolletti, a manos del cabo Carrasco.

No es ninguna casualidad, ya que mantiene la misma policía asesina y corrupta que hace más de un año asesinó a tres pibes en Bariloche, que encubre y forma parte de las redes de trata, que tiene responsabilidad en el asesinato de Otoño Uriarte y en el primer triple crimen de Cipolletti.

¿Qué muestras de “dolor y desazón” deberíamos sentir ante quien derogó la ley 3.981 que prohibía la utilización de cianuro y/o mercurio, habilitando a las mineras para que contaminen a su antojo el suelo y el agua de la provincia? Este gobierno es consecuente con los planes que ordenan desde Buenos Aires: ¡La profundización del saqueo, el ajuste y la represión!

¿Por qué deberíamos sentir pena por la muerte de uno de los mejores alumnos de Cristina K a la hora de imponer el ajuste? Ahora, sin Soria, el gobierno provincial, continuará intentando la aplicación del ajuste, arrancándole al conjunto de los trabajadores sus conquistas históricas, junto al saqueo de los recursos naturales. Ya en sus primeras declaraciones, luego del entierro de Soria, el vicegobernador Weretilneck manifestó que continuará con el proyecto político del gobierno.

Por todo esto, los trabajadores y el pueblo de Río Negro no debemos enlutarnos, sino salir inmediatamente a las calles a pelear. En primer lugar los/as estatales, que debemos exigir e imponer un plan de lucha unificado a las conducciones ATE, CTA, UnTER y UPCN, en defensa de la fuente laboral y por aumento de salario para enfrentar la inflación y el ajuste, contra la derogación de la nueva ley de minería y por un plan de obras públicas para afrontar las secuelas que continúa dejando la ceniza volcánica del Puyehue.

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sábado 10 de diciembre de 2011

Rechacemos las amenazas de Cristina / Luchemos por la defensa del poder adquisitivo, los puestos de trabajo y las conquistas

Cristina acaba de realizar su discurso de asunción desde Rosada, mostrándole al conjunto del pueblo argentino que se disciplinó a los mandos imperialistas, quienes están tratando de resolver la crisis capitalista rebajando salarios, destruyendo puestos de trabajo y conquistas, profundizando el “modelo” de ajuste y saqueo.

Para avanzar en ese sentido la presidenta está dispuesta a reprimir ferozmente a los trabajadores, como lo ha demostrado durante su mandato encarcelando luchadores, enviando a la policía y a las patotas a los conflictos o judicializando las protestas.

Sin embargo ahora quiere ir mucho más allá, afectando uno de los derechos democráticos más importantes que se han conquistado después de años de lucha, el de hacer huelgas.

Por eso en uno de los párrafos más significativos Cristina dijo que si bien es cierto que "el derecho de huelga asiste a todos los trabajadores por la Constitución” "Cuando estaba Perón no había derecho a huelga....” y que “Ahora sí hay derecho a huelga, pero no al chantaje y a la extorsión".

La presidente, que entre otras cuestiones se apresta a ampliar la ley antiterrorista (sancionada unos años atrás) fue clara. Más allá de sus matices demagógicos su "relato" apunta a enfrentar las luchas obreras en ascenso, de manera de imponer una pauta salarial por debajo de la inflación.

Este objetivo, detrás del cual se unificó el conjunto del empresariado, irá de la mano del ajuste tarifario y el impuesto inflacionario, dos políticas orientadas a que la crisis capitalista la paguen los de siempre: los de abajo.

La izquierda, que en las elecciones y en las luchas cotidianas aparece como la única alternativa frente al gobierno y la decadente oposición burguesa, debería reunirse inmediatamente para resolver un plan de agitación sobre el conjunto de los trabajadores y el pueblo denunciando esta política y llamando a la lucha.

Hay que organizar la pelea por sector y por la unificación de todos en función de la defensa del poder adquisitivo conquistado durante estos últimos años, los puestos de trabajo y las conquistas.

Para eso será necesario impulsar asambleas por empresa y plenarios de delegados abiertos a la base en donde se voten medidas de lucha parciales y la exigencia a las direcciones del CTA y la CGT para que convoquen a un Paro Nacional contra el ajuste y por paritarias sin límites ni techo.

La marchar del 20 de diciembre, convocada por el conjunto de la izquierda y los sectores combativos no cooptados por el gobierno, será una excelente oportunidad para repudiar al gobierno, potenciar este llamado y luchar por la defensa de las libertades democráticos.

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jueves 8 de diciembre de 2011

Cristina defiende a Gerardo Martínez

Apenas confirmaron que Gerardo Martínez formó parte del Batallón 601 de inteligencia de la dictadura, desde el gobierno empezaron a montar una campaña en defensa del secretario general de la UOCRA.

Primero fue Cristina, que se fotografió con el buchón de los milicos en Cannes y después Gabriel Mariotto, vicegobernador de Buenos Aires, que participó en un “plenario de políticas públicas”, organizado en el campo de deportes de la UOCRA.

Los asistentes se dividieron en comisiones de trabajo y discusión, como Seguridad, Medio Ambiente, Políticas Sanitarias, ¡Derechos Humanos!... Mariotto, que como secretario de medios le entregó a Martínez la licencia para montar un canal de televisión, estaba acompañado de Hebe de Bonafini, quien venía de cumplir sus obligaciones como funcionaria sin cartera del gobierno, reivindicando a las actuales fuerzas armadas, diciendo que “ya nada tenían que ver con las anteriores…”

Las actitudes de Cristina, Mariotto y Hebe no son casuales ni contradictorias. Todos saben que se está gestando una reacción obrera y popular muy grande contra el ajuste y que para enfrentarla, además de policías y gendarmes, necesitarán a las patotas de la construcción, que ya están probadas en el oficio de golpear luchadores.

Los “defensores de los derechos humanos” no dudarán a la hora de reprimir salvajemente las huelgas y movilizaciones, como lo vienen haciendo desde que asumieron. No es casualidad que este gobierno sea el que más presos políticos y muertos ha cosechado desde que se impuso el actual sistema “democrático”.

La defensa de Martínez no es solo un acontecimiento político, sino económico, ya que este personaje siniestro defiende mejor que nadie las ganancias a los patrones de la construcción, imponiendo los sueldos más bajos de la Argentina. Por eso, tampoco es casual que Cristina acabe de declarar que “la mejor inversión pasa por los ladrillos”.

La presidenta le está diciendo a los empresarios -con gestos y palabras- que los burócratas sindicales K son la mejor garantía para la explotación obrera, los más capacitados para traicionar a las bases y asegurar la rentabilidad capitalista.

Desde el nuevo sindicato de la construcción, SITRAIC, redoblaremos la campaña por el juicio y castigo para este capataz de las empresas y por la libertad de Carlos Olivera. Tareas que combinaremos con la organización de los obradores, para luchar por un aumento significativo en los salarios, contra el trabajo en negro y la precarización laboral.

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jueves 1 de diciembre de 2011

Cristina con De Mendiguren y Gerardo Martínez, profundizando el modelo…

El objetivo del gobierno hasta el 23 de octubre era obtener la mayor cantidad de votos posibles. Para eso evitó usar las palabras ajuste, recorte o inflación. Sin embargo, una vez conocidos los datos del escrutinio, estas palabras empezaron a brotar de los labios de Cristina Fernández de Kirchner, como parte de la “sintonía fina” que pretende aplicarle a la economía.

Este gobierno, que se especializa en ponerle nombres nuevos y coloridos a políticas anti populares más viejas que la escarapela, llama a la inflación reacomodamiento de precios y al pago de la deuda externa desendeudamiento.

La sintonía fina de Cristina implica imponerle un techo a las pretensiones salariales de los trabajadores para todo el años 2012, para que estén muy por debajo de la inflación real. De esa manera el gobierno pretende entregar en bandeja al movimiento obrero argentino a la voracidad de las multinacionales.

Los Kirchner siempre estuvieron del lado del imperialismo, aunque de pico dijeran lo contrario. Por eso, ante el llamado de Obama, Cristina fue corriendo a Estados Unidos para decirles a los yanquis que se dispone a bajar los costos de la mano de obra, con el propósito de que sus empresas en la Argentina no pierdan un solo peso.

Para mostrar su disposición de ir hasta el fondo con la entrega, apareció durante estos días rodeada de personajes emblemáticos. Por un lado, el titular de la Unión Industrial Argentina, el empresario De Mendiguren y por el otro, el buchón de la dictadura militar y secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez.

Para el gobierno, acostumbrado a jugar con el “relato” y las imágenes, estos gestos son muy significativos. Está mostrándole a los monopolios que trabaja para ellos apelando a la burocracia peronista más siniestra.

Es que Gerardo Martínez, además de garantizar los sueldos más bajos de convenio, les provee las patotas más salvajes para apalear activistas. ¡Un combo maravilloso para los monopolios!

Cristina se mostró con el secretario general de la UOCRA en Cannes. Y por si quedaban dudas, a los pocos días, uno de sus funcionarios “progre”, el vice gobernador de Buenos Aires Mariotto, apareció junto a Hebe de Bonafini en el camping de la construcción, como panelista de un seminario político (ver contratapa).

Tarifazos, reducción presupuestaria y robo a los jubilados

Junto al achicamiento de la capacidad de compra de los asalariados y la represión para garantizarlo, Cristina quita subsidios en los servicios. Esto, a pesar de la demagogia gubernamental, significará aumentos en las tarifas para todos los hogares desde principios de marzo.

Pero eso no es todo, el flamante presupuesto 2012 que acaba de presentar en sociedad, con números casi ideales, anuncia que tan solo se endeudará en 1.400 millones de pesos el próximo año. ¡Mentirosos! para lograr ese objetivo la ANSES, o sea los jubilados, y el Banco Central deberán aportar 11.700 millones de dólares.

Sin dólares para sostener la economía, achicando salarios y jubilaciones, y aplicando tarifazos, el gobierno kirchnerista apelará a las dos herramientas que más conoce, el engaño y la represión, para enfrentar la reacción popular que desencadenará este feroz saqueo.

Tan coherente es Cristina con esta línea, que hasta el Instituto de Revisionismo Histórico, a cargo del historiador ¨Pacho¨ O´Donnell, funcionará para ubicar la historia a la medida de las necesidades del plan de ajuste “nacional y popular”. Una manera de convertir la más procaz de las entregas, en un acto patriótico digno de figurar en los manuales escolares.

Por otro lado, a la hora de la represión, qué mejor que lavarles la cara a las fuerzas armadas con los discursos de Hebe de Bonafini, que acaba de declarar que los verdugos de los treinta mil desaparecidos, son verdaderos héroes de la Patria. Si no les resulta suficiente con las “fuerzas del orden”, contarán con el especialista en el uso de patotas y sicarios, el agente de la dictadura Gerardo Martínez.

Los trabajadores y el pueblo deben enfrentar este plan de ajuste al servicio de las multinacionales, organizando asambleas en todos los lugares de trabajo para exigirle e imponerle a los dirigentes de las CGTs y las CTAs un plan de lucha por un aumento de emergencia que cubra lo que se perdió por la inflación y el doble aguinaldo.

Junto con esto hay que reclamar la reapertura de las paritarias para imponer un verdadero aumento salarial para toda la clase obrera. Estas discusiones salariales no pueden tener ningún techo, como pretende Cristina, De Mendiguren y los monopolios.

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miércoles 16 de noviembre de 2011

Se acabó el verso… Cristina militariza trabajadores

Para encubrir el fracaso de la gestión de los muchachos de La Cámpora en Aerolíneas Argentinas y Austral, el gobierno de Cristina culpó a sus trabajadores por las fallas y cancelaciones en los servicios. Para acallar las voces críticas acaba de firmar un decreto que transfiere a los controladores aéreos a la órbita de la Fuerza Aérea, junto con iniciar gestiones para retirarle la personería al sindicato de técnicos aeronáuticos, APTA.

La “militarización” es comparable a lo realizado por Zapatero en España en diciembre del 2010, cuando a punta de fusil obligó a los controladores a trabajar, bajo amenaza de mandarlos a prisión, apelando a un decreto del General Franco.

Durante la dictadura de Onganía, en 1968, fue creado el Comando de Regiones Aéreas, un organismo militar que asumía el control de la actividad aérea, incorporando a todos los trabajadores y profesionales a la Fuerza Aérea como personal civil, perdiendo de esa manera el derecho a organizarse gremialmente.

Con el gobierno de Menem se privatizaron los aeropuertos y el presupuesto para seguridad se vino en picada, ya que dependía en gran medida de las tasas aéreas, lo que provocó el aumento de accidentes. No es casual que durante este período hayan ocurrido los dos más espectaculares de toda la historia de nuestra aviación civil: el de Austral en 1997 y el de LAPA en 1999.

La cantidad de vidas humanas perdidas, tanto civiles como militares, en accidentes aéreos y la complicidad de la Policía Aeronáutica en el escándalo de las narcovalijas en el vuelo de Southern Winds, hicieron que el gobierno de los Kirchner optara por devolver el control aéreo otra vez a manos civiles.

Antes corrupción militar, ahora corrupción civil

Entre el 2008 y el 2009, el gobierno de los kirchner tomó dos resoluciones trascendentales para la industria aeronáutica: el rescate de Aerolíneas y la creación de la Administración Nacional de Aviación Civil.

Así el estado se apropió dos herramientas que podrían haber servido de estímulo para desarrollar el turismo y el intercambio económico y cultural. Pero como nos tienen acostumbrados desde la Rosada, los grandes anuncios solo sirven para quitarles el negocio a unos para dárselos a otros, los socios-amigos del kirchnerismo, especialistas en cambiar nombres y caras para que nada cambie.

Bajo la pésima administración de Mariano Recalde, Aerolíneas acumuló una deuda de 2100 millones de dólares con el estado. Con ese dinero se podría comprar la brasileña TAM, con todos sus aviones, rutas y edificios.

Este es el nudo de la cuestión, el que vienen denunciando los pilotos y los mecánicos desde sus sindicatos en sendas cartas públicas. Para desprestigiar a los trabajadores, el gobierno acusó a los sindicatos de medidas encubiertas, cuando la corrupción, falta de inversión, mantenimiento y radares modernos son las causas reales que generan el caos en la operación aeronáutica

Cristina contra los trabajadores

Si hay algo más grave que el dinero que se han robado o el pésimo servicio que sufren los pasajeros, es el tinte represor que tienen las medidas del gobierno para frenar la denuncia obrera, echando mano a medidas que fueron utilizadas históricamente por la dictadura.

Utilizando un decreto de la dictadura del ´76, Cristina devuelve a los controladores a la Fuerza Aérea, ilegalizando su organización. Justo ahora, cuando después de más de cuarenta años volvieron a parar a mediados del año pasado, el gobierno de los “nacionales y populares” les quita el derecho a manifestarse…

Además de esto Cristina le propuso a Carlos Tomada que iniciara las gestiones para retirarle la personería gremial a APTA, una línea que de concretarse cambiaría drásticamente los derechos de los trabajadores en nuestro país

Este gobierno, que se atribuye el título de defensor de los derechos humanos, se está convirtiendo en el enemigo más acérrimo de los trabajadores, y en este caso también de los usuarios. Sin la atenta vigilancia de los mecánicos, despachantes y torreros ¿quién cuidará de la seguridad? ¿ quién dará la voz de alerta cuando los intereses políticos y económicos pongan en riesgo las vidas de los pasajeros?

Perseguir a los que luchan: la prioridad de los K

Nuestro país conoce una larga historia de militarizaciones de establecimientos y fábricas para amedrentar a los trabajadores. Ya sea con gobiernos de facto o civiles, este recurso fue utilizado cada vez que los obreros luchaban y hacían saltar por los aires los planes de saqueo y corrupción de los poderosos.

Debemos hacerle frente a esta política represiva y antidemocrática, apoyando a los técnicos y a su sindicato; una pelea que tiene que ir en sintonía con la que se está llevando adelante contra la criminalización de la protesta, la persecución a los luchadores y por la libertad de los presos políticos, Olivera, Karina Germano y Oñate.

El miércoles 23 es una buena oportunidad para avanzar en ese sentido marchando con las organizaciones que pusieron en pie una amplísima comisión antirrrepresiva en la reunión que se realizó el 31 de octubre en el hotel Bauen.

Si se organiza un frente que incluya a las organizaciones obreras, políticas y sociales que son perseguidas por enfrentar las políticas de los Kirchner, lograremos frenar esta escalada gubernamental y ubicarnos en una excelente posición para organizar la contraofensiva, uniendo y coordinando las luchas con el objetivo de acabar con el ajuste y la represión kirchnerista.

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sábado 12 de noviembre de 2011

Transformar al Frente de Izquierda en un amplio Movimiento de los Trabajadores y la Izquierda

Cerca de la medianoche del 23 de octubre y apenas conocida la tendencia general que indicaban los resultados electorales, Jorge Altamira, Cristian y Jorge Castillo pronunciaron emotivos discursos desde la ventana del “bunker” del Frente de Izquierda.

Sus palabras fueron dirigidas a una gran cantidad de militantes y simpatizantes que festejaban lo que en ese momento ya aparecía como una gran elección del FIT. Entre la multitud se encontraban compañeros y compañeras de Convergencia Socialista.

Los máximos referentes del Partido Obrero, PTS e Izquierda Socialista coincidieron con las muestras de alegría y con el mismo planteo: mantener al frente para después de las elecciones, posicionándolo como una alternativa frente a las luchas y los luchadores.

Desde CS aplaudimos estas definiciones porque estamos convencidos que la campaña electoral transformó al FIT en un importantísimo punto de referencia, una alternativa de dirección política y sindical, que hay que mantener, extender y profundizar.

Desde 2011 en adelante los trabajadores y el pueblo han peleado muy duro contra todos los gobiernos y sus respectivos planes de ajuste, pero careciendo de una conducción consecuente, combativa y democrática.

Con la aparición del FIT esto se puede empezar a resolver. La oposición patronal y burocrática ha quedado muy mal parada y en ese marco la unidad de la izquierda, que goza de una amplia simpatía entre las masas de nuestro país, se potenció.

Por eso coincidimos con Altamira: “El Frente de Izquierda ha nacido como un instrumento de desarrollo, movilización y organización de la clase obrera para terminar con la burocracia de los sindicatos, para imponer la independencia de la clase obrera y para construir un gran partido de trabajadores"

Creemos que llegó el momento de impulsar con audacia y sin sectarismos un gran movimiento o partido que organice a decenas de comisiones internas y sindicatos combativos, partidos políticos y personalidades de izquierda y miles de activistas obreros, estudiantiles, intelectuales y populares.

Un espacio amplio, que sin avasallar la identidad y autonomía de cada una de sus integrantes, avance mediante políticas de consenso, implementando el programa que se propuso para octubre, el único capaz de darle una salida al país en el marco de la crisis capitalista que sacude al mundo.

Este movimiento o partido no consistiría, desde nuestro punto de vista, una variante similar al Partido de los Trabajadores brasilero, ya que partiría de acuerdos y componentes más radicalizados que quienes dieron lugar a la organización encabezada por Lula, impulsada inicialmente por los trotskistas de nuestra corriente, el morenismo.

El proceso de luchas y la acumulación de enseñanzas políticas dentro de la vanguardia obrera de la Argentina facilitará la construcción de una organización política de masas con estas características.

Se aproximan jornadas de lucha fundamentales, concordantes con las que ya están sucediendo en Europa y el resto del mundo. No hay ninguna posibilidad de que este gobierno las evite, porque carece de un programa para resolver las reivindicaciones mínimas y los conflictos obreros continúan en ascenso.

Hay que poner en pie una organización que se proponga unificar y centralizar esos conflictos con la perspectiva de derrotar al plan del gobierno y los capitalistas e imponer un plan alternativa, obrero y popular.

Este movimiento expresaría de manera práctica a las necesidades de las masas, empalmando positivamente con las huelgas, piquetes, movilizaciones e insurrecciones que se avecinan.

Esto no significa que los partidos que lo integren pierdan su identidad, todo lo contrario, ya que dentro del movimiento todos, absolutamente todos, tendrían mejores oportunidades para crecer y ganar a cientos o miles de nuevos militantes.

El debate entre los partidos del FIT


Si bien es cierto que dentro del FIT todos han declarado la disposición de continuar unidos, existen diferencias en relación en el cómo hacerlo. El PO propone un Partido de los Trabajadores, mientras que el PTS, que también habla del PT, lo plantea como un paso hacia la construcción del “partido revolucionario”.

Izquierda Socialista, de manera más conservadora dice que “Continuar con el Frente de Izquierda arranca, en primer lugar, por el compromiso de todas las fuerzas que lo componemos de mantenerlo como lo que es, un acuerdo político-electoral.” (periódico número 206)

En principio no coincidimos con las declaraciones de IS y el PTS. Los primeros, porque limitan al FIT a un espacio de unidad electoral; los otros, porque proponen un frente revolucionario entre grupos que mantienen tradiciones, metodologías y prácticas muy distintas. Un objetivo imposible de alcanzar, pero que tampoco se condice con las necesidades de la clase obrera, que necesita respuestas políticas inmediatas.

Las declaraciones del Partido Obrero parecieran ir para este lado, cada vez que declaran, como el último periódico, que hay que impulsar “asambleas abiertas para intervenir contra la confiscación del pueblo y desarrollar el Frente de Izquierda como un instrumento de lucha y organización...” y para que “la CGT y la CTA convoquen a un plan de lucha…”

Estamos totalmente de acuerdo con este planteo. La mejor manera de darle continuidad al frente sería llevando su programa a la clase obrera y el pueblo en lucha. ¡Esa es la tarea del momento… nos ponemos a disposición para empezar a concretarlo!

Sin embargo el Partido Obrero todavía se queda en el amague, sin ir hasta el final, proponiendo lo que sería consecuente con sus propuestas pro PT: la construcción de un espacio mucho más amplio que el FIT, que incorpore a todos los sectores que coincidan con un programa obrero y socialista.

Para esto habría que seguir los pasos de lo que hicieron los partidos del frente en Neuquén, donde jerarquizaron exitosamente, la incorporación de candidatos independientes, los obreros ceramistas. La figura de Alejandro López, principal referente de Zanón, transformó al FIT en una opción mucho más amplia que en el resto del país.

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miércoles 26 de octubre de 2011

¡Viva el Frente de Izquierda! / Continuar y transformarlo en alternativa de dirección

Desde Convergencia Socialista - como adherentes al FIT - saludamos a todos los integrantes del mismo, especialmente a los compañeros y compañeras del Partido Obrero, PTS e Izquierda Socialista, quienes pusieron sus personerías y militancia al servicio de este gran triunfo para la clase obrera.

Los 500.000 votos no solo significan la mejor elección de la izquierda desde 1982, sino la aparición de una clara alternativa al servicio de las luchas y los luchadores. ¡Por eso hacemos nuestras las declaraciones de sus principales dirigentes, que dijeron que el FIT debe continuar después de las elecciones! Pero también debe ampliarse, haciendo un llamado a todas las fuerzas de izquierda y sectores combativos.

En la medida en que se profundice la crisis capitalista se intensificarán las huelgas y movilizaciones, protagonizadas por los mismos que votaron a Cristina y los suyos. Los millones de votos que obtuvo el Frente para la Victoria no les servirán para detener la crisis ni satisfacer las necesidades elementales de la mayoría de la población.

La única de evitar la miseria, el hambre y la desocupación generalizada será aplicando medidas socialistas y revolucionarias, como dejar de pagar la deuda, nacionalizar las empresas, expulsar a los imperialistas y recuperar la soberanía nacional. ¡Para pelear por este programa hay que continuar y hacer grande al Frente de Izquierda y los Trabajadores!

En ese sentido son muy positivas las declaraciones de Jorge Altamira, quien declaró en un discurso de felicitación a los militantes, la noche de finalización de las elecciones, que “había que seguir unidos, construyendo un Partido de Trabajadores…”, una declaración que va en el mismo sentido de la que hicieron los dirigentes del PTS:

“La crisis capitalista, en su carácter histórico y mundial, no deja otra alternativa que preparar decididamente la construcción de un partido de carácter revolucionario e internacionalista. El planteo de un partido de trabajadores, basado en comisiones internas, cuerpos de delegados y sindicatos (o fuertes corrientes en su interior) conquistados para la independencia política debe ser puesto como un paso adelante en esa dirección.”

Desde Convergencia Socialista tenemos diferencias importantes con los principales partidos del FIT. Sin embargo coincidimos en la necesidad de mantener esta herramienta y con la posibilidad de construir un movimiento o frente único de organizaciones que se plante como alternativa de dirección.

Este frente permanente podría ser un Partido de los Trabajadores, como proponen Altamira o el PTS, al cual se integrarían distintas organizaciones y personalidades, que sin perder identidad e independencia política, sostendrían - leal y decididamente - el programa socialista para enfrentar la actual crisis capitalista.

Nuestro partido se pone a disposición de los compañeros del PO, IS y el PTS para sumarse a la construcción de esta herramienta de unidad de acción, la opción de lucha que reclaman las actuales circunstancias.

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martes 4 de octubre de 2011

Un Pollo muy grande para la boca del gobierno

Semanas atrás, desde estas páginas sosteníamos que el gobierno se asemejaba a un Titanic presto a chocarse contra un iceberg. Y la realidad no tardó en confirmar esta hipótesis cuando el pasado viernes, el kirchnerismo emprendió la ofensiva sobre Rubén “Pollo” Sobrero, uno de los dirigentes obreros más representativos de la izquierda argentina.

Con el juez Yalj a la cabeza, el gobierno ordenó la detención escandalosa del dirigente ferroviario, en medio de un show mediático que lo tuvo a Aníbal Fernández en el papel de fiscal desbocado y exasperante.

Pero tan poco le duró la arremetida al gobierno, que tuvo que liberar a los compañeros Sobrero y Leonardo Portorreal a los pocos días, reculando vergonzosamente ante la amenaza de provocar una ruptura irremediable entre el oficialismo y amplios sectores del movimiento obrero organizado.

A simple vista, parecía que el gobierno tendría la fuerza suficiente para derrotar al dirigente del Frente de Izquierda, pero aunque son muchos los votos que separan a Cristina de los candidatos del FIT y del resto de la oposición patronal, esto no significa que la población le tenga plena confianza, sino que esperaban que este fuera capaz de mantener el veranito económico por más tiempo. Una ilusión que es claramente imposible para Cristina, ahora que la crisis mundial está arrasando a todas las economías del mundo.

Por eso la gran mayoría no se tragó el verso de Aníbal Fernández, de que Sobrero era el líder de una asociación ilícita, sino que entendió que se trataba de un ataque directo a un dirigente obrero, antiburocrático y combativo, con quienes los trabajadores y el pueblo, en general, simpatizan.

Y que el fin de la detención era el de descabezar a uno de los sectores que viene dando una dura pelea contra la corrupción y el despilfarro de los fondos públicos, que el gobierno y los empresarios amigos como Cirigliano, llevan adelante vaciando a los ferrocarriles y causando la muerte de muchas personas.

Tan desnudas quedaron las intenciones de Cristina, que la solidaridad con los detenidos no tardó en llegar. Hasta la CGT, con Moyano a la cabeza, salió a respaldar al Pollo y a criticar duramente al gobierno por perseguir a sindicalistas. Pero no fue el único, el gastronómico Luís Barrionuevo, enfrentado a muerte con el camionero, también apoyó a Sobrero pidiendo por su libertad.

Por el lado de la CTA, Pablo Micheli se movilizó, mientras que el oficialista Yaski se pronunció a favor de la liberación del compañero. Hasta el Movimiento Evita y el Cels de Verbitsky, grandes defensores del “modelo” kirchnerista, repudiaron el mamarracho pergeñado por el núcleo duro de Cristina.

El ataque a Sobrero no es un hecho aislado, sino que es la muestra cabal de que para hacerle frente a la crisis el gobierno tomó el camino del ajuste y la represión, que afectará a los trabajadores, la clase media y a hasta sectores patronales que viven de los subsidios, o dependen directamente del consumo de amplias capas populares que se verán empobrecidas.

Esto pasa porque en la Argentina se repite el mismo fenómeno que se está dando en casi todos los países del mundo. Donde los gobiernos, sean conservadores o falsos progresistas, tratan de aplicar el ajuste a cualquier costo, y los trabajadores luchan y se movilizan para derrotarlos.

Por suerte, en nuestro país tenemos una alternativa para enfrentar a Cristina. Es el Frente de la Izquierda y los Trabajadores, integrado por compañeros combativos, democráticos y honestos como Rubén Sobrero, Jorge Altamira o Carlos Olivera, que desde la cárcel estará contando los días para salir a luchar contra el gobierno.

En fin, centenares de luchadores que no sucumbirán a las presiones, y los billetes, de la banda de corruptos que ocupan los despachos de la rosada y los ministerios. Por eso, en las elecciones de octubre tenemos una importantísima tarea, que servirá para fortalecer la resistencia contra el plan de ajuste, saqueo y represión: hacer grande al Frente de Izquierda.

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viernes 23 de septiembre de 2011

Cristina... siguiendo el camino de Menem

Los millones de votos obtenidos por Cristina en las primarias fueron un baldazo de agua fría para amplios sectores del movimiento obrero, el estudiantado y las barriadas populares, que ya habían roto con el doble discurso kirchnerista. Por eso, muchos compañeros no saben como disimular la bronca, cada vez que se cruzan algún militante de la Cámpora, el Movimiento Evita o el Frente Transversal, regodeándose por el aplastante triunfo electoral.

En ese sentido, muchos nos han preguntado ¿Por qué… si este gobierno es tan corrupto y favorece a las patronales extranjeras y sus amigos nacionales, si roba al pueblo igual que los otros… Por qué lo votan? Les respondemos: que no pierdan la paciencia, que los mismos motivos que llevaron a millones a votarlos, provocarán su caída. Como si una ola inmensa, después de elevar por los cielos a una persona, se desplomara violentamente, para hundirla en el fondo del mar.

Ya pasó con Menem en 1995, cuando arrasó en medio de un festival de corrupción y después de haber privatizado todas las empresas del estado, como YPF, los Ferrocarriles, los teléfonos o Aerolíneas, habiendo impuesto la flexibilización laboral, miles de despidos y el congelamiento salarial. En ese momento lo llamaron el voto cuota, ya que todo el mundo estaba endeudado hasta el cogote y quería que continuara el 1 a 1, para que los créditos no fueran a las nubes.

Con el verso de entrar al primer mundo, Menem consiguió rematar el país de manera tal, que ni los milicos pudieron hacerlo con la punta de sus fusiles. Igual que en esa época, pero ahora detrás del discurso de los falsos derechos humanos y el “modelo” económico, Cristina nos está vendiendo el mismo buzón. Mientras se elogia a sí misma en Tecnópolis, los minerales y el petróleo continúan en manos extranjeras, sin dejar casi nada para el estado, las empresas privatizadas reciben subsidios millonarios y son una sangría para el tesoro nacional.

Millones de hectáreas de tierra fértil están en manos de las multinacionales que amasan fortunas con la soja y estrangulan al resto de los productos agrícolas, tan necesarios para contar con una dieta alimentaria diversa y rica. Los ventisqueros, fuentes invaluables de agua potable, están a merced de los depredadores, gracias a que el gobierno vetó la Ley de Glaciares.

Por año 7 mil argentinos mueren por siniestros viales, culpa de la desinversión en rutas y transportes públicos. Solo 6 de cada 100 alumnos se reciben en la universidad pública, debido al fracaso de la educación primaria y secundaria. Miles de jóvenes y no tanto son víctimas del narcotráfico, que encontró en nuestro país un ambiente ideal para desarrollar sus negocios.

En el supuesto gobierno de los derechos humanos permanecen desaparecidas más de 600 mujeres. Mientras tanto Julio López lleva 5 años sin aparecer y la investigación, que está a cargo de la bonaerense, donde continúan trabajando unos 9000 represores de la dictadura, duerme en el despacho de Scioli, como las causas de la Triple A o las acusaciones contra burócratas de la talla de Gerardo Martínez, que perteneció a los servicios de inteligencia de la dictadura.

Decenas de jóvenes mueren a manos de la federal y las policías provinciales, instituciones corrompidas por el narcotráfico, los dueños de prostíbulos, piratas del asfalto y otras lacras. La justicia, en vez de perseguir a esta gente, se dedica a encarcelar ladrones de gallinas, obreros que hacen piquetes o perejiles puestos para salvarle la cabeza a algún millonario. Mientras tanto, los corruptos como Menem son absueltos y los abusadores como el cura Grassi, los asesinos de gatillo fácil y estafadores, como los hermanos Schoklender, caminan libres por la calle.

Cada vez es más caro estudiar, comer, vestirse, comprar un remedio o ir al cine. A los jubilados les niegan el 82 %, mientras que con su dinero, depositado en el ANSESS, se financian fondos de inversión para engrosar las ganancias de las multinacionales y comprar adeptos, como a las Madres de Hebe de Bonafini, que cambió su rol de defensora de los derechos humanos por el de empresaria negrera.

Ricardo Jaime y Sergio Schoklender, los Alderete y las María Julia de hoy, se dan la gran vida al tiempo que millones de trabajadores permanecen en condiciones precarias, o directamente en negro y sin obra social, ART o jubilación. Otros miles trabajan como becarios, con contratos anuales, en las dependencias del propio estado o dentro de las tercerizadas, explotados por arribistas, sindicalistas y funcionarios, que usan a las patotas para defender sus intereses, como cuando asesinaron a Mariano Ferreira.

Todo esto es lo que se quiere ocultar el gobierno, destinando una ínfima parte de lo producido por la clase obrera en créditos para el consumo. Sin embargo, como lo demostraron los obreros de Fate o los choferes de la 60, que explotaron en huelga, cansados de las agachadas de sus dirigentes, los trabajadores y el pueblo, más temprano que tarde terminan enfrentando los atropellos con el método que conocen, el de las huelgas, los piquetes, las movilizaciones, o sea la lucha.

Este es el camino que transitaron los vecinos de Candela que salieron a las calles para exigir su aparición con vida, los compañeros y amigos de Sonia Colman que no bajaron los brazos e impusieron el encarcelamiento de su asesino -el oficial Benítez- o los bancarios del Central, los marineros del SOMU y un largo etcétera de luchas obreras y populares que continúan, y se intensificarán, a pesar de la fiesta de votos del kirchnerismo.

Los socialistas confiamos en la clase obrera. No porque sea capaz de sacar todas las conclusiones mediante el estudio o el análisis intelectual (de hecho el capitalismo educa y reprime para que esto no suceda), sino porque el proletariado, siempre responde peleando, y de esa manera entenderá -sin que nadie se lo explique- la magnitud del saqueo kirchnerista. ¡No tenemos duda!

Pero lo que también sabemos, es que debemos cumplir con otra obligación: impulsar la construcción de una dirección obrera y popular consecuente, capaz de llevar las luchas hasta el final e imponer una salida favorable para los de abajo. Eso es posible, ya que mientras millones voten por Cristina, esperando que se mantenga el “veranito”, decenas de miles continuarán buscando una respuesta por la izquierda una respuesta, tanto sindical como política.

Las elecciones de octubre son una buena oportunidad para darle a estos luchadores una herramienta para que salgan a disputar la dirección del activismo combativo: la lucha por el voto para el Frente de Izquierda y los Trabajadores, la única opción electoral que enfrentará a los candidatos K proponiendo el único programa capaz de resolver la crisis terminal del capitalismo, el programa socialista.

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sábado 10 de septiembre de 2011

El MST no debe llamar a votar en Blanco

En la última edición de El Trabajador decíamos que el MST tenía dos alternativas: O bien giraba a la izquierda, sumándose a la campaña electoral del Frente de Izquierda, o bien se derechizaba, yendo detrás de Binner.

Los dirigentes del MST optaron por lo que parecería una estación “intermedia”, llamando a votar en blanco o a anular el voto (para presidente) en las elecciones del 23 de octubre. Según estos, la decisión está basada en que ni el Frente Amplio Progresista de Binner ni el Frente de Izquierda constituirían una alternativa para los trabajadores.

No tenemos dudas que Binner no los es, como quedó demostrado durante estos últimos años de gobierno en la provincia de Santa Fe. Los funcionarios “socialistas” no beneficiaron en nada a los trabajadores y al pueblo de la provincia, sino que favoreciendo a las patronales industriales y sojeras. El propio MST reconoce esta situación, explicando el carácter de clase del gobierno de Binner.

Esta explicación, o sea el reconocimiento del carácter patronal del Frente Amplio Progresista, debería hacer reflexionar a los militantes del MST. ¡Sus dirigentes no pueden poner en plano de igualdad a quienes representan los intereses de la burguesía con los luchadores obreros y socialistas que integran las listas del FIT! No puede haber ninguna diferencia táctica que justifique semejante caracterización…

Desde hace tiempo la conducción del MST ha decidido construir un espacio tan amplio, que para lograrlo ya han decidido pasar las fronteras de clase, apoyando por ejemplo, a personajes de la burguesía como Luis Juez.

Con dirigentes “progresistas” como este cordobés, que cuenta chistes muy graciosos, pero cuando fue intendente gobernó para la burguesía, no son duros. Sin embargo lo son con los revolucionarios del Frente de Izquierda. ¡Una barbaridad desde todo punto de vista! Que se agrava si se tiene en cuenta que el trotskismo, luego de las primarias, empezó a transformarse en una alternativa para una buena parte de la vanguardia obrera y popular, superando con creces al Proyecto Sur apoyado por el MST.

El Frente de Izquierda será en las próximas elecciones de Octubre, la única opción que tendrán los trabajadores para enfrentar a los candidatos del ajuste, una alternativa que incluso puede llegar a transformarse en un punto de referencia que acerque a las masas a las propuestas socialistas.

Los militantes del MST, que todavía dicen luchar por la construcción de una alternativa socialista, deberían romper con la política de sus dirigentes, que los está llevando de fracaso en fracaso, alejándolos de esta perspectiva. El primer paso para lograr esto sería sumándose a la campaña del Frente de Izquierda.

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viernes 9 de septiembre de 2011

El Gobierno, como el Titanic

Aunque Budou no se parezca a Leonardo Di Caprio, ni Cristina a Kate Winslet, la dupla exitosa del Frente para la Victoria, al igual que estos astros de cine, parece transcurrir su romance en una suerte de Titanic a punto de chocar contra un iceberg.

Muchas son las risas de los capitanes de la industria, que desde la UIA le guiñan el ojo a Cristina. Mucho es el champagne que rebalsa las copas de los grandes propietarios de pooles de soja, refinerías y minas de metales preciosos.

Ebrios de triunfalismo, los kirchneristas se florean mientras los intendentes del conurbano, los barones, comen de sus manos. Ahí lo vemos en un rincón a Moyano, con sonrisitas nerviosas, tratando de pasar desapercibido. Todos se inclinan ante la poderosa y el intrépido que prometen placeres, riquezas y manjares a todos los súbditos que sepan ubicarse a su lado.

Es tan abrumador el corrimiento del stablishment hacia las huestes oficialistas, que el resto de los candidatos patronales hacen malabares para sostener la campaña sin plata, prensa ni apoyo empresarial.

Esta devoción por santa Cristina es gracias a las paladas de dinero que destinó a los sectores que nada tienen de productivos; parásitos que crecieron a fuerza de saquear las riquezas y explotando a la clase trabajadora y las clases medias rurales y urbanas, verdaderas responsables del crecimiento económico.

Pero más que el agradecimiento por la dicha actual, el origen del romance de estos crápulas con los otros del oficialismo es el miedo a la galopante recesión mundial, que extiende su sombra sobre todo el globo. Los capitalistas saben que frente a la crisis no conviene cambiar de caballo a mitad del río, y no les queda otra que sostener y fortalecer a este gobierno hasta pasar la tormenta.

Pero al igual que en el Titanic, de nada sirve el mejor barco si va a chocar contra un iceberg, un pedazo de hielo que tiene la particularidad de ser apenas visible en la superficie, pero que esconde, debajo del agua, una masa varias veces más grande que la que asoma. El Titanic es el gobierno y el iceberg los trabajadores y el pueblo, que luchan sin cesar.

Las continuas luchas por salario, contra la inflación que empobrece a los trabajadores, los reclamos de vivienda y obras públicas en hospitales y escuelas, fueron dando volumen al iceberg. Sin embargo fueron las luchas democráticas de estos últimos treinta años las que le dieron fortaleza.

Desde las movilizaciones contra la dictadura en los ochentas, hasta las de la actualidad por cárcel a los genocidas, pasando por la jornadas del 19 y 20 de diciembre, las peleas por reivindicaciones democráticas provocaron hechos políticos mayúsculos que ya forman parte de nuestra historia.

Las movilizaciones por la cárcel para los violadores, contra el gatillo fácil o las patotas sindicales se han ido extendiendo. En algunos casos, hechos que otras veces pasan desapercibidos, ahora cobran dimensiones extraordinarias, como el secuestro seguido de muerte de Candela Rodríguez.

La gente trabajadora, la masa gris que se conmocionó con la nena linda de carita simpática, quiso pensar por una vez, que el gobierno con la policía y la justicia harían algo, devolviendo una hija a su madre.

Pero por debajo de todo esto hay algo muy descompuesto: las instituciones de este régimen, siempre listo para limpiarle la cara a los funcionarios y empresarios poderosos y corruptos, en vez de impartir justicia para la mayoría de la población, los trabajadores y los pobres.

Con esta justicia y fuerzas de seguridad que hacen la vista gorda frente a los delincuentes de guante blanco y las mafias, seguirán yendo a la cárcel los ladrones de gallinas y los activistas que hacen huelgas o cortan calles. Pero los de abajo nunca podremos vivir en paz.

Ellos son los verdaderos delincuentes, los dueños de los prostíbulos, los narcos, los piratas del asfalto o los que se llenan los bolsillos a cambio de la superexplotación de sus trabajadores, los responsables de que vivamos en permanente inseguridad, el clima necesario para que puedan hacer sus negocios.

Para acabar con los causantes de tanto dolor, el pueblo debe tomar en sus manos la tarea de impartir justicia y brindar seguridad, promoviendo la creación de jurados populares, sin la presión de la corporación estatal, que achata las mentes de los jueces, que se enriquecen trabajando para los ricos y poderosos.

En el mismo sentido, los comisarios tendrían que ser elegidos por el voto popular, siendo controlados por comisiones de vecinos y trabajadores. De implementarse, estas modificaciones, constituirían dos herramientas fenomenales para acabar con los verdaderos delincuentes y garantizar la seguridad para las mayorías.

Para lograr su implementación hay que seguir el camino de lucha que llevaron adelante aquellos sectores obreros y populares que supieron imponer algún tipo de justicia, como los familiares y amigos de Sonia Colman o las mujeres de Cinco Saltos (ver notas periódico 13). Para avanzar hasta el final hay que imponer una Asamblea Constituyente, una medida democrática prevista por la constitución en la cual se vota qué tipo de país es necesario construir, o sea sus leyes fundamentales.

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jueves 1 de septiembre de 2011

Después de la debacle electoral de Proyecto Sur / El MST debe girar a la izquierda

Las primarias mostraron dos “triunfadores”: el gobierno de Cristina, que ganó las elecciones con muchos votos y el Frente de Izquierda, que pudo superar la proscripción duplicando el piso necesario para participar en Octubre .

Entre los perdedores, además de Carrió, Alfonsín y Duhalde, está el Proyecto Sur de Pino Solanas, una experiencia centroizquierdista que tiene dentro de sus filas a partidos de izquierda, como el MST, que se todavía se reivindica trotskista.

La dirección de este partido relacionó los escasísimos votos obtenidos con la negativa de Pino a ser candidato presidencial y acusó a los medios y al Twitter por haberlos boicoteado, jugando a favor del FIT y Altamira.

Sin embargo al Proyecto Sur le pasó otra cosa: fue descuartizado como Tupac Amaru, tironeado violentamente desde dos lugares opuestos. Por un lado el gobierno (y en menor medida Binner) que ocupó el espacio “progresista” y por el otro el FIT, que se ubicó en la franja izquierda, cosechando la simpatía de sectores importantes de la vanguardia obrera, estudiantil y popular.

Antes de conocerse los resultados desde el MST criticaban el “sectarismo” y las limitaciones de la izquierda trotskista, explicando que había que construir un frente más “amplio”, encabezado por dirigentes pequeñoburgueses y con un programa más diluido. Consecuentemente con esos planteos, jugaron todas sus cartas al Proyecto Sur.

Pero la realidad demostró que hay sumas que restan y que lo que no hay son condiciones para poner en pie, con éxito, un frente “progresista” al margen de los que ya existen: el Frente Para la Victoria y el Frente Amplio Progresista. Ambos están sostenidos por dos poderosos aparatos estatales, el nacional en el caso de Cristina y el de la provincia de Santa Fe en el caso de Binner.

El triunfo de la variante K y el avance “socialista” trituraron a la derecha más clásica y al Proyecto Sur. Pero lo más importante es que fortalecieron a la izquierda trotskista, ubicándola en los hechos como una opción política de peso.

El resultado electoral creó las condiciones -si los dirigentes de los principales partidos de la izquierda las aprovechan- para desarrollar un frente obrero y socialista con influencia de masas, una perspectiva que deberían evaluar los dirigentes del MST, de manera de terminar con su experiencia centroizquierdista.

De no hacerlo, no sólo se equivocarán políticamente, sino que también se liquidarán, ya que la única manera de ser consecuentes con la línea que se habían planteado antes de la elecciones sería derechizándose aún más, yendo detrás de Binner, lo que sería una catástrofe.

Si Vilma Ripoll, Marcelo Parrilli y los compañeros y compañeras más representativos/as del MST hubieran formado parte del FIT, junto a Castillo, Altamira, Montes o Reynoso, habrían aportado una buena cuota de votos, ayudando a que se sumen otros sectores. El Frente de Izquierda sería mucho más amplio y representativo.

Los camaradas del MST aun están a tiempo de sumarse a la campaña electoral del FIT. Sería muy positivo para la izquierda, para la vanguardia y para el movimiento obrero.

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lunes 29 de agosto de 2011

Una oportunidad para que la izquierda pase al frente

A dos semanas de conocidos los resultados de las primarias, los diarios publicaron el escandaloso aumento del patrimonio de Cristina Kirchner. En un año, su fortuna se incrementó un 27%, alcanzando la suma de 70.494.085 pesos.

Al comienzo de su mandato, el matrimonio presidencial contaba en su haber con 6 millones de pesos. De esta manera el patrimonio de los Kirchner creció un 928% en ocho años ¡Demostraron ser mucho mejores empresarios que gobernantes!

Este es el mejor ejemplo de cómo una importante cantidad de patrones se han enriquecido con el famoso “modelo”, que estos ladrones de guante blanco pregonan descaradamente como ejemplo de virtud.

Y este dinero es tan solo la punta del iceberg, la plata “legal”, lo que no pueden ocultar, porque el resto lo tienen testaferros o están en cuentas en el exterior, como los famosos quinientos millones de dólares de Santa Cruz, que se hicieron humo y nunca más volvieron.

Otro tanto podemos decir del futuro vice de Cristina, Boudou, aficionado a los autos y motos de lujo. Muy lejos están los falsos nacionales y populares de la realidad de una inmensa cantidad de hermanos y hermanas que a diario tienen que pelear por un trabajo digno, un techo o un pedazo de pan.

Esta es la dupla ganadora que el próximo 23 de octubre celebrará en el Hotel Intercontinental del magnate de la soja Eduardo Elsztain, su aplastante triunfo. Son estos impresentables los que deberán garantizar la paz social para que empresarios como Franco Macri, el mismo Elsztain, Paolo Rocca o Benito Roggio, sigan imitando su ejemplo, exprimiendo los bolsillos de los trabajadores.

Mientras tanto el gobierno aumentará sus arcas a fuerza de inflación, impuesto a las ganancias y el dinero del ANSES. Y encima amenazan con quedarse con los fondos de las obras sociales ¡Como si no alcanzara con lo que ya se robaron los dirigentes sindicales burocráticos!

Los políticos patronales que, como Cristina, alimentan el odio de clase al mismo tiempo que sus bolsillos, tienen poco futuro en el mundo actual, en que las masas están hartas del saqueo y exigen una distribución equitativa de las riquezas.

Hasta millonarios de Estados Unidos y Europa se han dado cuenta de la imagen irresponsable y revulsiva que los funcionarios trasmiten al pueblo, e intentan tomar medidas para desviar el odio creciente de las masas contra los que se enriquecen en épocas de vacas flacas.

En un gesto de altruismo hipócrita, ofrecieron aumentar un poquito sus impuestos. Es tanto lo que ganan, que están dispuestos a entregar un poco con tal de que el pueblo enardecido no termine por arrebatarles todo.

Los cortes en los principales accesos a la capital por aumento en las asignaciones de los planes sociales la semana pasada, o la toma de tierras para vivienda en el norte, son un ejemplo de que la clase obrera y los sectores populares no dejarán de movilizarse para resolver sus necesidades más sentidas. ¡No les han entregando ningún cheque en blanco a los actuales gobernantes!

El gobierno es incapaz de resolver estos y otros problemas, porque piensa con su bolsillo, de la misma manera que el resto de la patronal y los monopolios. Pero hay otro sector que puede, y tiene, la oportunidad de ganar con su prédica a los más postergados de nuestra sociedad: es el Frente de Izquierda, que demostró que con un programa conciso y claro, apoyado en su militancia cotidiana, puede atraer a centenares de miles.

El FIT podrá influenciar a muchos más si aprovecha las próximas elecciones para incorporar a más organizaciones y dirigentes obreros, estudiantiles y barriales. La acción mancomunada de millares de luchadores que están deseosos de asestarle un duro golpe al gobierno, y ven en el FIT la oportunidad de hacerlo, puede lograr que se multipliquen los votos y el apoyo ya obtenidos.

Ante un kirchnerismo que desnuda su peor rostro, el Frente de Izquierda puede transformarse en un punto de referencia que acerque a las masas a las propuestas socialistas, la única salida frente a la actual crisis capitalista.

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